Cloud Computing, desnudando la nueva tendencia.


El desarrollo tecnológico que se ha venido produciendo esencialmente en los últimos 20 años ha llevado a que soluciones informáticas convencionales pierdan su eficiencia. Los requerimientos de almacenamiento, procesamiento, entre otros, no son los mismos que los de años atrás, y por lo tanto cada organización debe involucrarse en el proceso de evolución. Nuevas tendencias como el Cloud Computing, que trae consigo un nuevo paradigma de prestación de servicio, han surgido en el panorama.

Antecedentes

El génesis de la terminología computación en la nube, por nuevo que parezca, se remonta a la década de los 60s y se atribuye al científico norteamericano John Patrick McCarthy, quien definió el concepto de utilidad computacional (Utility computing) el cual en 1961 públicamente propuso que:

“If computers of the kind I have advocated become the computers of the future, then computing may someday be organized as a public utility just as the telephone system is a public utility…”

Para el año 1969 el científico norteamericano Leonard Kleinrock, participe del Advanced Research Projects Agency Network (ARPANET) afirmó que las redes computacionales se encontraban en su infancia, pero que a medida que estas crecieran y se volvieran más sofisticadas, se vería la propagación de las utilidades informáticas [1].

Los siguientes acontecimientos relevantes no suceden hasta el año 1999, donde surge Salesforce.com por Marc Benioff, la cual introdujo en el mercado el servicio de software bajo demanda. Para el año 2002 se lanza la plataforma Amazon Web Services (AWS) la cual ofrecía una serie de diferentes recursos informáticos aprovisionados a distancia.

Concepto

La manera más fácil de definir el cloud computing es como la utilización de recursos (almacenamiento, acceso a datos, aplicaciones, servicios, entre otros) a través del internet y no de un almacenamiento local (disco duro). El Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST por sus siglas en inglés) define de manera oficial el cloud computing como “La computación en la nube es un modelo que permite acceso de red ubicuo, conveniente y bajo demanda a un grupo compartido de recursos informáticos configurables (por ejemplo, redes, servidores, almacenamiento, aplicaciones y servicios) que pueden aprovisionarse y lanzarse rápidamente con un mínimo esfuerzo administrativo o la interacción del proveedor de servicios. Este modelo de nube se compone de cinco características esenciales, tres modelos de servicio y cuatro modelos de implementación”.

El término cloud computing a primera instancia podría sonar algo irracional a personas que no sean del área tecnológica, pues resulta difícil de creer que tus datos y aplicaciones estén en una “nube”, pero la realidad es que el concepto de nube simplemente es aplicado de manera metafórica, gracias a que los statecharts y las presentaciones ilustraban las gigantescas granjas de servidores del internet como una nube. De ahí nace la idea para el nombre de este tipo de servicio.

La motivación para el cloud computing es bastante sencilla de apreciar, si pensamos en una compañía que necesita manejar grandes datos informáticos, es lógico que ha de ser necesario la adquisición de equipos, que dependiendo del tipo de procesamiento a manejar pueden resultar ser costosos, no solo para adquirirlos, sino también para mantenerlos e incluso instalarlos. Aun para grandes compañías este tipo de gasto puede salirse de las manos. Por otro lado, es fácil y práctico obtener la potencia informática y los recursos necesarios de algún proveedor cuando sea necesario y pagar solo por ese uso. Esto costaría solo una inversión o gasto razonable, en comparación con la gran inversión al comprar toda la infraestructura informática. Este fenómeno puede considerarse como gasto de capital frente a gasto operativo. Por lo tanto, la computación en la nube es un mecanismo de contratación o de obtención de los servicios o infraestructura de implementación a un nivel organizacional o individual en la medida requerida y que pague solo por los servicios consumidos.

Caracteristicas

La NIST (National Institute of Standard and Technology) describe que el cloud computing posee cinco características, cuatro modelos de despliegue y tres modelos de servicios. Los mismos son definidos a detalle a continuación:

1. Auto servicio en demanda (On-demand self-service): capacidad de que un usuario pueda requerir recursos informáticos, como por ejemplo almacenamiento, según sea necesario y de manera automática sin requerir interacción humana con el proveedor de servicios.

2. Amplio acceso a la red (Broad network access): disponibilidad de los recursos sin importar en el dispositivo de acceso empleado (Tablet, celulares, etc) o su localización.

3. Puesta en común de recursos (Resource pooling): Puesta en común de recursos. Los recursos informáticos del proveedor se agrupan para servir a múltiples consumidores utilizando un modelo de múltiples inquilinos, con diferentes recursos físicos y virtuales dinámicamente asignados y reasignados de acuerdo con la demanda del consumidor [2]. Existe una sensación de independencia de ubicación, ya que el cliente generalmente no tiene control o conocimiento sobre la ubicación exacta de los recursos proporcionados, pero puede especificar la ubicación en un nivel de abstracción más alto (por ejemplo, país, estado o centro de datos). Los ejemplos de recursos incluyen almacenamiento, procesamiento, memoria y ancho de banda de red.

4. Rápida elasticidad (Rapid elasticity): la escalabilidad de los recursos puede llevarse a cabo de manera rápida y eficiente en cualquier momento, las capacidades disponibles a menudo podrían parecer ilimitadas.

5. Servicio medido (Measured service): el uso de los recursos puede ser monitoreado, controlado e informado, proporcionando transparencia tanto para los proveedores como para el consumidor. De manera que el usuario solo paga por los recursos que consume.

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