Un jurado en Montana dictaminó que los testigos de Jehová deben pagar 35 millones de dólares a una víctima de abuso sexual infantil luego de que los líderes supieran del crimen y no lo denunciaran a las autoridades.
Neil Smith, abogado de la mujer de 21 años que acusó a los Testigos de Jehová de abuso y encubrimiento, dijo en un comunicado que la decisión del jurado envía un mensaje a las iglesias que se niegan a denunciar el abuso.
“Afortunadamente ese mensaje es lo suficientemente fuerte como para que la organización cambie sus prioridades de manera que comiencen a priorizar la seguridad de los niños para que no se abuse de otros en el futuro”, dijo Smith.
Dos mujeres, de 32 y 21 años, demandaron al grupo religioso por presuntamente no haber denunciado a su abusador ante las autoridades y solo haber optado por expulsarlo temporalmente hasta que se arrepintiera.
